domingo, 3 de abril de 2011

Siento esa soledad que me desespera, quiero esa felicidad que no llega, esa tristeza que me gana, esos nervios que me fallan, esas ganas de mandar todo a la míerda, tengo esa ansiedad que me mata, esos pensamientos que me hacen sentir mal, esos sentimientos que me confunden, ese amor que me encantaría sentir, esa protección que nadie me da, necesito ese querer que ya todos dejaron de sentir por mí, esos abrazos sanadores que ya una o dos solo me los sabe dar, pido que alguien al menos me heche de menos, me necesite, me quiera, me gustaría sentir el cariño que todos se demuestran y a mí no. Tantas personas que me dijieron que siempre iban a estar y jamás me van a dejar sola, esas personas fueron las primeras que se alejaron de mí al primer problema que tuve y los necesite, miles de personas que te abrazan y te dicen que te quieren y/o aman y son las primeras en desaparecer de tu vida, tantos y tantos falsos exparsidos por el mundo, tanta gente que sufre por causa de esas malas personas que no saben mirarte a los ojos y decirte la verdad, que no saben cerrar la boca, mucha gente que pensé que era mi amiga me fallo a mí y a muchos más, exceso de gente conocida, demasiada gente sin códigos, y muy pocos contables con los dedos de una sola mano los confiables, los que te respetan, los que te quieren, los que te dicen la verdad a pesar del dolor inmenso que saben que nos pueden causar, los que siempre estan al pie del cañon para todo lo que uno pueda necesitar, los que te abrazan y te quieren de verdad, los que realmente yo puedo llamar amigos, los que sé que siempre me van a cuidar pase lo que pase, por los que doy mi vida entera y más. Gracias a Dios hay excepciones, todavia existe en muy poquisima gente la sinceridad, el respeto, el querer, todavia existe la confianza, los códigos, la amistad y la fidelidad en relaciones, a esa gente es la que quiero a mi lado y esa es la gente que tengo cerca mío, esa gente es la que me banca de mal humor, histérica, con o sin andrés, la que aparece cuando la necesito sin decirle nada, esas personas que me miran a los ojos y saben lo que siento sin decir ni una palabra, esos seres humanos que hacen que yo muchas veces me sienta feliz cuando anteriormente me sentí destruida, gracias amigos, gracias mejores amigos, gracias por tanto, y a los falsos, a los que me fallaron, gracias a ustedes aprendí a valorarme un poco más, a cuidarme, a primero conocer a la gente y después confiar, gracias por hacerme crecer.